Identíficate

Protocolos » Flúor » Documento sobre el flúor.

Flúor y fluoruros.

El flúor (F-) es el primer elemento de la familia de los halógenos y el elemento químico más reactivo. El término "fluoruro" hace referencia a los compuestos que contienen el ión flúor (F-) como sal del ácido fluorhídrico y "fluoruros" hace referencia a los compuestos que contienen fluoruro, ya sean orgánicos o inorgánicos.
 
El flúor no se puede encontrar como tal en la naturaleza. Sin embargo, los fluoruros están en todas partes: en el suelo, el aire, el agua así como en las plantas y los animales.
 
Los fluoruros son compuestos orgánicos e inorgánicos que contienen el elemento flúor. Generalmente incoloros, los
diferentes compuestos de flúor son más o menos solubles en agua y pueden ser sólidos, líquidos o gases.
 
Los fluoruros se liberan en el medio ambiente de manera natural a través de la meteorización y disolución de minerales, las emisiones de volcanes y los aerosoles marinos. También se liberan a través de la combustión del carbón y las aguas industriales y los desechos de diversos procesos industriales, en particular la fabricación de acero, la producción primaria de aluminio, de cobre y de níquel, la elaboración de minerales de fosfato, la producción y uso de fertilizantes fosfatados, la fabricación de vidrio, ladrillos y cerámica y la producción de cola y adhesivos. La utilización de plaguicidas que contienen fluoruros, así como la fluoración del abastecimiento de agua potable contribuye a la emisión de fluoruros a partir de actividades humanas. Según los datos disponibles, la obtención y uso de minerales de fluoruro, así como la fabricación de aluminio, son las principales fuentes industriales de emisiones de fluoruros en el medio ambiente.
 
Los usos más comunes son la producción de aluminio, la fluoración del agua y la fabricación de productos fluorados para los dientes.

 

¿Cómo se exponen los hombres a los fluoruros?.

Los fluoruros suspendidos en el aire se encuentran en forma gaseosa y particulada, procedentes de fuentes tanto naturales como humanas. Estos fluoruros emitidos como materia gaseosa y particulada se suelen depositar en las proximidades de la fuente de emisión, aunque algunas partículas pueden reaccionar con otros componentes de la atmósfera. La distribución y deposición de los fluoruros suspendidos en el aire dependen de la intensidad de la emisión, las condiciones meteorológicas, el tamaño de las partículas y la reactividad química.
 
Los fluoruros forman parte de la mayoría de los tipos de suelos, con concentraciones totales de entre 20 y 1000 µg/g en zonas sin depósitos naturales de fosfatos o fluoruros y de hasta varios miles de µg/g en suelos minerales con depósitos de fluoruros. Los fluoruros gaseosos y particulados suspendidos en el aire tienden a acumularse en la capa superficial del suelo, pero pueden desplazarse por toda la rizosfera, incluso en suelos calcáreos. La retención de fluoruros en el suelo depende fundamentalmente del contenido de arcilla y carbono orgánico, así como del pH del suelo. Los fluoruros del suelo están asociados fundamentalmente con su fracción coloidal o arcillosa. En todos los tipos de suelos, los fluoruros solubles son los biológicamente importantes para las plantas y los animales.
 
Los fluoruros son ubicuos en el medio ambiente; por ello, es frecuente que las fuentes de agua de bebida los contengan, por lo menos, en pequeñas cantidades. La cantidad de fluoruros presentes de manera natural en el agua potable no fluorada (es decir, agua de bebida a la cual no se han añadido deliberadamente fluoruros para prevenir la caries dental) es muy variable, dependiendo del entorno geológico concreto de procedencia del agua. Los niveles pueden alcanzar hasta unos 2,0 mg/L; sin embargo, en las zonas del mundo con fluorosis endémica del esqueleto y/o los dientes, bien documentada, las concentraciones de fluoruros en la red de suministro del agua potable, van de 3 a más de 20 mg/L. En zonas con agua potable fluorada (es decir, con adición deliberada de fluoruros para la prevención de la caries dental), la concentración de fluoruros en el agua, generalmente, oscila entre 0,7 y 1,2 mg/L.
 
El nivel de fluoruros en los alimentos depende sobre todo del contenido en fluoruros del agua utilizada en su preparación o elaboración, sobre todo en las bebidas y los productos alimenticios secos que requieren que se añada agua para su elaboración; por ejemplo, las preparaciones en polvo para lactantes o las sopas de polvos.
 
Se han detectado fluoruros en la leche materna, habiéndose notificado niveles comprendidos entre < 2 y aproximadamente 100 µg/L, con la mayoría de los valores situados en el intervalo de 5 a 10 µg/L.
 
Los productos dentífricos para adultos presentes en el mercado de muchos países suelen contener fluoruros en concentraciones de 1.000 a 1.500 partes por millón (ppm) y algunos productos infantiles contienen niveles más bajos, de 250 a 500 ppm. Los enjuagues bucales comercializados para uso doméstico cotidiano suelen contener entre 230 y 500 ppm de ión flúor, mientras que los colutorios destinados a un uso semanal o quincenal suelen contener 900 ppm ión flúor.
 
En adultos, la vía principal de ingesta de fluoruros es el consumo de productos alimenticios y agua de bebida. Los lactantes alimentados con preparaciones suelen recibir de 50 a 100 veces más fluoruros que los que se nutren exclusivamente con leche materna.
 
La ingestión de dentífrico por los niños pequeños representa una contribución importante a su ingesta total. En general, la ingesta estimada de fluoruros en niños y adolescentes no sobrepasa los 2 mg/día. Aunque las personas adultas pueden tener una ingesta diaria absoluta más alta de fluoruros en mg, la ingesta diaria de fluoruros por los niños, expresada en mg por kg de peso corporal, puede ser superior a la de los adultos. Se ha notificado que en ciertas zonas del mundo en las cuales la concentración de fluoruros en el ambiente circundante puede ser sumamente alta y/o donde el régimen alimenticio se basa en productos que los contienen en abundancia, se estimó una ingesta de fluoruros en adultos de hasta 27 mg/día, siendo la fuente principal el agua de bebida obtenida de fuentes freáticas situadas en zonas geológicas ricas en fluoruros.
 
En el caso de los adultos, el consumo de alimentos y de agua de bebida es la principal vía de exposición a los fluoruros. En cambio, en el caso de los niños pequeños, la ingesta de pasta de dientes contribuye de forma significativa al aporte total de fluoruros.
 
El ser humano retiene entre un 60 y un 90% de los fluoruros que entran en su cuerpo y los acumula casi todos en sus huesos y dientes. Tomando como base las concentraciones presentes tanto de forma natural como por los efectos de los organismos vivos, los fluoruros inorgánicos más comunes son el fluoruro de hidrógeno (HF), el fluoruro de calcio (CaF2), el fluoruro de sodio (NaF), el hexafluoruro de azufre (SF6) y los fluorosilicatos. En cantidades excesivas, los fluoruros pueden provocar fluorosis.
 

Fluorosis esquelética u ósea.

La fluorosis esquelética es una condición que resulta de la acumulación excesiva de flúor en los huesos, lo que provoca cambios en la estructura de los huesos, haciéndolos extremamente frágiles y quebradizos.
 
Las primeras etapas de la fluorosis esquelética están caracterizadas por un aumento de la masa ósea que se puede detectar con rayos x. Si se siguen ingiriendo grandes cantidades de fluoruros durante varios años, los cambios en el esqueleto provocan gran rigidez y dolor en las articulaciones.
 
La forma más aguda de fluorosis esquelética se denomina "fluorosis invalidante" cuyos síntomas son calcificación de los ligamentos, inmovilidad, pérdida de masa muscular y problemas neurológicos debidos a la compresión de la médula espinal.
 

Flurosis dental.

La fluorosis dental es una condición que aparece como el resultado de la ingesta de demasiado fluoruro durante el periodo de desarrollo de los dientes, generalmente desde que se nace hasta que se cumplen 6-8 años.
 
Los niveles demasiado altos de fluoruros interfieren en el buen funcionamiento de las células que forman el esmalte (odontoblastos) perturbándolas e impidiendo que el esmalte madure normalmente.
 
La graduación de la fluorosis va desde leve a aguda, dependiendo de cuanto se haya estado expuesto a los fluoruros durante el periodo de desarrollo de los dientes. La fluorosis dental leve se caracteriza normalmente por la aparición de pequeñas manchas blancas en el esmalte, mientras que los dientes de los individuos con fluorosis dental aguda están manchados con motas o agujereados.
 
La fluorosis dental es una anomalía de la cavidad oral, en especial de las piezas dentales originada por ingestión excesiva y prolongada de flúor. En 1916 Black y McKay, describieron por primera vez bajo el término de esmalte moteado un tipo de hipoplasia del esmalte. Aunque se sabe que hubo referencias anteriores en la bibliografía, Black y McKay reconocieron que ésta lesión tiene una distribución geográfica e incluso sugirieron que era causada por alguna sustancia que contiene el agua, pero no fue sino hasta 1930-40 que se demostró que el agente causal era el fluoruro.
 
Etiología.
En la actualidad se sabe que la ingestión de agua potable, que contiene fluoruro, durante la época de formación dental puede dar lugar a un esmalte moteado. La intensidad de dicho moteado aumenta según la cantidad de fluoruro que contenga el agua, De este modo, hay un moteado mínimo de poca importancia clínica cuando el agua contiene un nivel menor de 0,9 a 1 ppm de fluoruro que se vuelve más notorio cuando el nivel es mayor.
Patogenia.
Esta hipoplasia se debe a la alteración que sufren los ameloblastos durante la etapa formativa del desarrollo dental, en la fase secretora. La naturaleza exacta de la lesión se desconoce, pero hay manifestación histológica de daño celular; es probable que el producto celular, la matriz del esmalte, esté defectuosa o deficiente. También se ha demostrado que mayores niveles de fluoruro obstruyen el proceso de calcificación de la matriz.
Aspectos clínicos.
Dependiendo del nivel de fluoruro en el agua, el aspecto de los dientes moteados, puede variar:
  1. Cambios caracterizados por manchas de color blanco en el esmalte.
  2. Cambios moderados manifestados por áreas opacas blancas y lechosas.
  3. Cambios de moderado a intenso, que muestran formación de fosetas y coloración parda de la superficie.
  4. Apariencia corroída.
Los dientes afectados moderada o intensamente pueden mostrar tendencia a desgastar, e incluso fracturar, el esmalte. Algunos estudios demuestran que estos dientes presentan dificultades para sostener las restauraciones dentales.
Tratamiento.
El esmalte moteado con frecuencia se mancha de un desagradable y antiestético color pardo. Por razones estéticas es práctico el blanqueamiento con un agente como el peróxido de hidrógeno pero manejado por un experto bucal. Este procedimiento con frecuencia es eficaz (dependiendo del grado de fluorosis); sin embargo debe realizarse periódicamente, ya que los dientes continúan manchándose. Una solución más definitiva es un tratamiento protésico, que comporta la colocación de fundas en los dientes afectos, mejorando el aspecto estético de los dientes con fluorosis.

 

¿Cuáles son los efectos benéficos de los fluoruros para los dientes?.

Se ha determinado un nivel "óptimo" de fluoruros en el agua de bebida, tomando como objetivo un nivel máximo de prevención de caries y un nivel mínimo de fluorosis dental.
 
Históricamente, las poblaciones que han disfrutado de agua de bebida fluorada han tenido menos caries. Hoy en día, existen más productos fluorados cuyo uso se ha extendido y que por lo tanto ayudan a proteger a un espectro de población más amplio.
 
Existe una gran variedad de productos fluorados: agua de bebida, pasta de dientes, soluciones bucales, geles o esmaltes dentales, sal, leche y otros suplementos.

 

¿Qué riesgos tiene la fluoración del agua de consumo?.

Se ha examinado en un gran número de estudios epidemiológicos realizados en numerosos países la relación entre el consumo de agua potable fluorada y la morbilidad o la mortalidad por cáncer. No hay pruebas convincentes de una asociación entre el consumo de agua potable fluorada controlada y el aumento de la morbilidad o la mortalidad por cáncer.
 
Según los estudios epidemiológicos, no hay pruebas de una asociación entre el consumo de agua de bebida fluorada por las madres y el aumento del riesgo de aborto espontáneo o malformación congénita. Otras investigaciones epidemiológicas de trabajadores expuestos en el lugar de trabajo no han proporcionado pruebas razonables de efectos genotóxicos o efectos sistémicos en los sistemas respiratorio, hematopoyético, hepático o renal que puedan ser directamente atribuibles a la exposición en sí a los fluoruros.
 
La ingesta de cantidades excesivas de fluoruros puede provocar la fluorosis dental, al impedirse que el esmalte madure normalmente. Sin embargo, esto sólo puede suceder durante el periodo de desarrollo de los dientes en los niños, es decir hasta los 6-8 años.
 
El aumento en la frecuencia de fluorosis dental en los últimos 30 a 40 años, se atribuye con frecuencia al uso generalizado de productos fluorados, a parte del agua de bebida. La fluorosis dental es común en algunas zonas del mundo, como por ejemplo China, donde los fluoruros están presentes de forma natural en grandes dosis en los minerales y el agua.
 
Cuanto mayor es la cantidad de fluoruros que se incorpora al hueso, más graves son los efectos asociados a la fluorosis esquelética en los huesos.
 
En algunas zonas del mundo donde de forma natural hay altos niveles de fluoruros, la fluorosis esquelética está muy extendida. Esto se debe, principalmente, a una mayor ingesta de fluoruros a través de alimentos y agua de bebida.

 

Conclusiones.

  1. Los fluoruros pueden ayudar a prevenir la aparición de caries, pero si se toman grandes cantidades pueden dañar el desarrollo de los dientes (fluorosis dental) y de los huesos (fluorosis esquelética), siendo el margen entre ingesta benéfica e ingesta dañina, muy reducido.
  2. Las poblaciones que consumen agua de bebida fluorada de forma artificial o productos fluorados como la pasta de dientes fluorada desarrollan menos caries.
  3. En las zonas del mundo donde hay una gran concentración de fluoruros presentes de forma natural en los minerales y el agua, la fluorosis esquelética es muy común.
  4. La ingestión de fluoruros con el agua y los productos alimenticios es el factor causal primordial de la fluorosis esquelética endémica. Hay pruebas convincentes obtenidas en la India y en China de que una ingesta total de 14mg de fluoruros aldía produce fluorosis esquelética y un mayor riesgo de fracturas óseas, y pruebas que parecen indicar un mayor riesgo de efectos óseos con ingestas totales superiores a unos 6mg de fluoruros al día.
  5. La fluorosis esquelética es una discapacidad invalidante que afecta a millones de personas en diversas regiones de África, China e India, con repercusiones importantes para la salud pública y socioeconómicas, pues implica un aumento del riesgo de fractura de huesos.
  6. Todos los organismos, tanto terrestres como acuáticos, están expuestos a los fluoruros emitidos por fuentes naturales y/o por actividades humanas. Una exposición excesiva les ocasiona un riesgo.
  7. Sería necesario determinar mejor cuáles son los efectos biológicos de la exposición a diferentes niveles de fluoruros.
secretaria@odontologiapediatrica.com - Tlf. 650 424 355
Aviso legal » Sociedad Española de Odontopediatría 2008